Revista eoi!
A L I C A N T E


Multiculturalidad
Índice de la Sección
  1. Artículo en Español La multiculturalidad
              Sidi Ahmed Ould Amar
  2. Artículo en Español No estamos plantados en la tierra
              Sylvie Pierre
  3. Artículo en Español La Injusticia de la Ironía
              Adrian Hart
La multiculturalidad

MulticulturalidadAl hablar de multiculturalidad siempre me viene a la cabeza algo que pasó hace años. Pues, me acordé de un día en el que estábamos comentado en clase dos poemas árabes que describían un lugar, pero pertenecían a dos poetas diferentes.

Lo que teníamos que hacer era saber cuál de los dos poemas había expresado mejor, o dicho de otra manera, cuál elegiríamos teniendo en cuenta el razonamiento de cada uno de los dos poetas, así como el lenguaje utilizado y la descripción. Pues, todos nosotros (alumnos) estábamos de acuerdo en que el primer poeta se había expresado mejor en cuanto al lenguaje sencillo y las abundantes metáforas para llegar a afirmar, al final del poema, que el lugar en cuestión no tenía parangón en el mundo que, según él, estaría allí siempre, le bastaría permanecer allí todo el rato. Mientras que el profesor optó por el segundo poema que, según nos explicó luego, había sido expresado mejor, en el cual el poeta describía muy bien, pero con razonamiento y objetividad. Este poeta, al contrario que el primero, ha viajado mucho, ha visto muchos países, ha vivido en diferentes culturas y así su descripción viene matizada, no es excluyente afirmando que sí, el lugar es bonito, pero añade que otros lugares le igualan en ese encanto, belleza y atracción. Pues, así en resumen, la idea que quería expresar a propósito de multiculturalidad.

Antes de entrar en detalles, quería decir antes que, para mí, la multiculturalidad significa moderación frente al extremismo, racionalidad frente a la irracionalidad, y la objetividad sobre todo frente a la subjetividad.

El mundo de hoy, gracias al avance tecnológico que ha neutralizado las distancias geográficas, se está convirtiendo en un mundo multicultural, pero al mismo tiempo se teme que la desproporcionalidad y el “exclusismo” puedan convertir esta multiculturalidad en una ventaja para algunas culturas y una desventaja para culturas de países pobres y menos desarrollados.

En este mundo no hay una sola cultura, sino una multitud de culturas que discrepan en muchas cosas, pero se unen en llamar al respeto mutuo, la paz y la cooperación. Una muestra bien vista es que, cuando una cultura se encierra en sí misma, se radicalizará y se beneficiarán más los extremistas excluyentes.

Yo, igual que el poeta que he mencionado arriba, veo que la multiculturalidad me hace una persona moderada, objetiva y razonada, al mismo tiempo que me aleja del extremismo excluyente, la subjetividad y la irracionalidad.

No hay una cultura única que pueda absorber a las demás, cada una tiene que tener su particularidad, su encanto y sobre todo su razón. Yo diría que en vez de sembrar el miedo y la confrontación, sería mucho más útil apostar por la riqueza, variedad y además por la belleza de la muticulturalidad.

Sidi Ahmed Ould Amar
Alumno NI1 Español para extranjeros EOI Alicante
No estamos plantados en la tierra

MulticulturalidadEl cielo era azul oscuro. Hacía frío y humedad.Mi hermano no quitaba ojo a la estrella polar para no perder el norte. La patera, divagando, iba hacía la esperanza, un futuro de mil colores, una vida más humana, más acogedora.

En su tierra ya no se podía respirar, ya no se podía poner de pie, levantar la cabeza. Él, decía que abandonaba el infierno.

Mi hermano dejó familia, seres queridos, mujer, hijos...los tesoros de su vida. Iba con un nudo en el estómago, el vientre vacío en búsqueda de calor humano. Llegó, al barco de la miseria, los pies abiertos por las horas de travesía en el desierto, con hambre y sed de libertad y una confianza sin límite, casi ciega, en el hombre que le vendió esa plaza para el paraíso.

No estamos plantados en la tierra. Sólo los árboles, las flores cuyas raíces necesitan un suelo, se colocan para siempre y sin elegir. Las culturas vuelan, se mezclan, viajan para existir. El negro y el blanco, juntos, crean el contraste. Uno ilumina el otro. Solos, los colores no brillan.

Mi hermano quería vivir la magia de esa luz, compartir la vida de los demás, sólo un poquito. Antes de llegar, en su mente, ofrecía ya todo de él, sus manos, sus canciones, sus fuerzas para construir juntos. Trabajar. No quería coger el sitio de nadie, quería sentarse a su lado.

Agua violenta, viento de hielo, nave de papel, las culturas se diluyeron en el océano. Mi hermano se encalló en los brazos de su prometida; desconocido, sin nombre, ni apellido, sin raíz, sin papel. Si, desde la muerte, tuviera todavía un poco de fuerza, mi hermano le habría sonreído.

No estamos plantados en la tierra. Pero no les gustan los pobres viajeros. ¡Que se queden en su tierra!:vamos hasta decir, si no pensar. Pero no aguantamos las diferencias, los colores. Tememos los contrastes. Nos gusta Tener un trozo de espacio, una casa, nos gusta ser Propietarios, incluso de la gente. Y así se encierra el ser humano, en sí-mismo, en una rutina asfixiante, hermética.

¡Criaturas increíbles! Tenemos la posibilidad de amar, acoger, abrazar, escuchar, mirar, mezclar, inventar, creer, Sin prejuicios, sin temores...

Mi hermano es tu hermano: ¡Ojalá lo supiese! Aún se puede cambiar las actitudes, las nuestras, abrir los corazones, y abrirse a las culturas Así como el blanco al lado del negro, la cultura de uno alumbrará a la otra.

Sylvie Pierre
Alumna 5º Español para extranjeros EOI Alicante
La Injusticia de la Ironía

MulticulturalidadQuerido mundo, si quieres entrar en nuestra tierra de oro, por favor, no seas de un país pobre.

Cuando era sólo un chavalito, estaba fascinado por todo lo de Rusia y por eso leía mucho sobre la historia, la gente y sus costumbres. Opinaba que, aunque eran pobres, la vida de los rusos sonaba, ciertamente, más romántica, que la nuestra en la pequeña Inglaterra. No pasó mucho tiempo hasta que sentí muchas ganas de irme. Eso fue durante “La Guerra Fría” y era difícil encontrar alguna persona con la que poder compartir mis pensamientos. Mis padres siempre me decían lo mismo, “si piensas que es tan fantástico en Rusia, ¿por qué no te vas allí a vivir?” En lo que pude averiguar, decían que lo peor de Rusia, aparte de la extrema pobreza, era el hecho de que nadie podía obtener un pasaporte o viajar al extranjero.

Dicen que 1989 fue un año maravilloso. Los gobiernos injustos de los países pobres del este, finalmente, cayeron. La gente obtuvo su día de libertad. El mundo celebró cuando la gran muralla de Berlin cayó. A pesar de que estaban “pelados”, por fin la gente podía viajar. Pero, ¿adónde? Vergonzosamente, no a Inglaterra. Mi país, que tiene un celebrado y divertídisimo sentido del humor, aunque seco, no perdió tiempo en mostrarnos el colmo de su famosa ironía cuando, casualmente, cerró sus puertas a casi todos los recientemente liberados rusos. Como puedes imaginar, ellos no estaban muy felices de hacerse socios del creciente club de prohibidos. Tristemente, este club, actualmente, incluye a la mayoría del mundo. ¡Qué divertida es la vida actual en la que protestamos por la injusticia cuando la gente no puede salir de su país pero tampoco la queremos en el nuestro!

El mundo está lleno de amigos que, aún no te dejan conocer. ¡Rompe las fronteras! ¡Déjalos entrar!

Adrian Hart
Alumna NI1 Español para extranjeros EOI Alicante

Director Publicación
 Pascual Vera
Coordinación
 Patrocinio Ferrández
 Catherine Sigal

Consejo de Redacción
 Carolina Bettwy
 Miguel Ángel Mora
Dolores Miralles

Diseño y programación
 Raúl Fraile
ISSN
1886-1792
   
Número | Enero 2008
La Escuela Oficial de Idiomas de Alicante no asume la responsabilidad sobre las opiniones expresadas en los artículos firmados, la cual es exclusiva de sus autores.
Agradecemos a nuestros alumnos y profesores su participación en la revista.

Valid HTML 4.01 Transitional ˇCSS Válido!